jueves, marzo 06, 2014

Hoy en día, se ha demostrado que existen varios métodos de aprender; los procesos de aprendizaje dependen en gran medida de la motivación de los alumnos, sin importar la manera como la universidad nos acorrala con los contenidos de las diferentes asignaturas: no hay opción. El compromiso con nosotros mismos como alumnos, debe ir más allá, pues la sociedad nos llama a ser no solo buenos profesionales sino buenos ciudadanos con valores éticos, morales y políticos.
La calidad de la educación en Colombia ha sido cuestionada y está en nuestras manos contribuir a su mejoramiento, siendo nosotros mismos los protagonistas de nuestro aprendizaje.
Debemos propender que nuestro aprendizaje sea un proceso de interacción social, formativo, para que desarrolle nuestro potencial como seres humanos, que involucre al tutor, al alumno, a sus compañeros y a la sociedad educativa en general, teniendo en cuenta que de todos estos actores se aprende.
Surge entonces una pregunta muy importante: ¿qué debemos aprender los estudiantes?  Debemos basarnos en las competencias que el perfil del egresado de la universidad nos exige como profesionales teniendo en cuenta el saber qué, el saber hacer y el saber ser, o de otro modo, el aprendizaje de contenidos declarativos, de contenidos procedimentales y de contenidos actitudinales respectivamente.
Con la implementación del aprendizaje colaborativo, ponemos en evidencia que somos nosotros los alumnos los responsables de nuestro aprendizaje donde se requiere nuestra participación directa y activa para interrelacionarnos alrededor de una tarea y de esta manera desarrollar competencias de carácter cognitivo, procedimental, actitudinal y axiológica. Dichas interrelaciones se dan entre el docente (tutor) y los alumnos, entre alumnos, por medio de diálogos argumentativos, críticos y reflexivos adquiriendo también nuevas formas de aprender, respetar y convivir.
Por estas razones el aprendizaje colaborativo hace posible un mayor aprendizaje, el establecimiento de relaciones entre estudiantes y el desarrollo de habilidades sociales como el liderazgo, la solución de conflictos, la responsabilidad ante una tarea de grupo, la capacidad de coordinación de actividades, la tolerancia y la solidaridad. Mejor aún, de esta manera nuestros objetivos se hallan estrechamente relacionados de tal manera que cada uno de nosotros alcanzará sus objetivos si y solo si los demás consiguen alcanzar los suyos.

Debo dejar en claro que el rol del docente (tutor) es el de un mediador, un facilitador, un guía que acompaña a los alumnos durante todo el proceso en el desarrollo del aprendizaje donde también desarrolla las habilidades sociales junto con sus estudiantes. 

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Calidad de la educación en Colombia