Hoy en día, se ha
demostrado que existen varios métodos de aprender; los procesos de aprendizaje
dependen en gran medida de la motivación de los alumnos, sin importar la manera
como la universidad nos acorrala con los contenidos de las diferentes asignaturas:
no hay opción. El compromiso con nosotros mismos como alumnos, debe ir más
allá, pues la sociedad nos llama a ser no solo buenos profesionales sino buenos
ciudadanos con valores éticos, morales y políticos.
La calidad de la
educación en Colombia ha sido cuestionada y está en nuestras manos contribuir a su mejoramiento, siendo nosotros mismos
los protagonistas de nuestro aprendizaje.
Debemos propender
que nuestro aprendizaje sea un proceso de interacción social, formativo, para
que desarrolle nuestro potencial como seres humanos, que involucre al tutor, al
alumno, a sus compañeros y a la sociedad educativa en general, teniendo en
cuenta que de todos estos actores se aprende.
Surge entonces
una pregunta muy importante: ¿qué debemos aprender los estudiantes? Debemos basarnos en las competencias que el
perfil del egresado de la universidad nos exige como profesionales teniendo en
cuenta el saber qué, el saber hacer y el saber ser, o de otro modo, el
aprendizaje de contenidos declarativos, de contenidos procedimentales y de
contenidos actitudinales respectivamente.
Con la
implementación del aprendizaje colaborativo, ponemos en evidencia que somos
nosotros los alumnos los responsables de nuestro aprendizaje donde se requiere
nuestra participación directa y activa para interrelacionarnos alrededor de una
tarea y de esta manera desarrollar competencias de carácter cognitivo,
procedimental, actitudinal y axiológica. Dichas interrelaciones se dan entre el
docente (tutor) y los alumnos, entre alumnos, por medio de diálogos
argumentativos, críticos y reflexivos adquiriendo también nuevas formas de
aprender, respetar y convivir.
Por estas razones
el aprendizaje colaborativo hace posible un mayor aprendizaje, el
establecimiento de relaciones entre estudiantes y el desarrollo de habilidades
sociales como el liderazgo, la solución de conflictos, la responsabilidad ante
una tarea de grupo, la capacidad de coordinación de actividades, la tolerancia
y la solidaridad. Mejor aún, de esta manera nuestros objetivos se hallan
estrechamente relacionados de tal manera que cada uno de nosotros alcanzará sus
objetivos si y solo si los demás consiguen alcanzar los suyos.
Debo dejar en
claro que el rol del docente (tutor) es el de un mediador, un facilitador, un
guía que acompaña a los alumnos durante todo el proceso en el desarrollo del
aprendizaje donde también desarrolla las habilidades sociales junto con sus
estudiantes.

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